Guía visual e interactiva con los tiempos exactos, la cantidad de sal y el punto perfecto. Calculadora por especie y peso, vídeos del método tradicional gallego y galería del cocedero.
Antes de mirar la tabla por especie, tres principios rigen todas las cocciones. Ignorar cualquiera arruina el punto por bueno que sea el producto.

60–70 g de sal marina gruesa por litro. Debe saber a agua de mar. Poca sal deja el marisco soso; el exceso sala la carne. La sal cristaliza el sabor: sin ella, todo pierde.

Vivo (bogavante, centollo, buey): agua fría con sal para que se duerma sin soltar patas. Muerto o congelado: agua hirviendo para que la carne cuaje y no absorba líquido.

Al echar el marisco el agua se enfría. El cronómetro empieza cuando rompe a hervir de nuevo, no cuando lo sumerges. Es el error más común y la razón de mariscos crudos o pasados.
Elige tu marisco y su peso — te decimos tiempo exacto, sal por litro y método. Basado en la tabla maestra tradicional gallega.
De la olla al plato en seis pasos cronometrados. Este es el ciclo que sigue cualquier cocedero gallego, desde el más humilde de casa hasta el industrial de Marisquería Moreno.
Un cocedero gallego industrial funciona a 100 °C constantes con paneles digitales, resistencia por gas o eléctrica, y cesta de acero inoxidable. El marisco baja, cronómetro corre, sube a la cesta de hielo. Así se ve.
Tiempo cronometrado desde que el agua rompe a hervir de nuevo tras echar la pieza. Sal en gramos por litro. Peso indicativo — ajusta ±30 segundos por cada 100 g extra en piezas grandes.
| Especie | Peso ref. | Tiempo | Sal (g/L) | Método |
|---|---|---|---|---|
| Crustáceos grandes — cocción larga | ||||
| BogavanteHomarus gammarus | 500–800 g | 25–30 min | 60–70 | Vivo, agua fría |
| LangostaPalinurus elephas | 500–800 g | 22–25 min | 60–70 | Vivo, agua fría |
| Buey de marCancer pagurus | 700 g – 1,2 kg | 18–20 min | 60 | Vivo, agua fría |
| CentolloMaja squinado | 700 g – 1 kg | 18–20 min | 60 | Vivo, agua fría |
| NécoraNecora puber | 100–150 g | 5–7 min | 60 | Viva, agua fría |
| Crustáceos pequeños — cocción rápida | ||||
| CigalaNephrops norvegicus | 60–100 g | 90 seg – 2 min | 60 | Agua hirviendo |
| Gamba blancaPalaemon serratus | 15–25 g | 60–90 seg | 60 | Agua hirviendo |
| Gamba roja de DeniaAristeus antennatus | 30–50 g | 90 seg – 2 min | 50–60 | Agua hirviendo |
| LangostinoPenaeus kerathurus | 30–50 g | 2 – 2,5 min | 60 | Agua hirviendo |
| CamarónPalaemon elegans | 2–5 g | 45–60 seg | 60 | Agua hirviendo |
| CarabineroAristaeopsis edwardsiana | 30–70 g | 90 seg | 50–60 | Agua hirviendo |
| PercebePollicipes pollicipes | bandeja 500 g | 30 seg | 70 | Agua hirviendo tapada 1 min |
| Moluscos bivalvos — abrir al vapor | ||||
| Almeja finaRuditapes decussatus | porción 300 g | 3–5 min (hasta abrir) | Sin sal, vapor | Sartén tapada / vapor |
| MejillónMytilus galloprovincialis | porción 400 g | 4–5 min (hasta abrir) | Sin sal, vapor | Sartén tapada / vapor |
| BerberechoCerastoderma edule | porción 300 g | 3–4 min | Sin sal, vapor | Sartén tapada |
| NavajaEnsis arcuatus | porción 300 g | 2–3 min plancha | Sal encima | Plancha muy caliente |
| VieiraPecten maximus | 50 g pieza | 45 seg × cara | Sal al servir | Plancha o al horno |
| ZamburiñaChlamys varia | 15–25 g pieza | 30 seg × cara | Sal al servir | Plancha |
| Cefalópodos — texturas propias | ||||
| PulpoOctopus vulgaris | 1,5 – 2 kg | 25–35 min | Sin sal, sal al servir | Cobre tradicional, asustar 3 veces |
| CalamarLoligo vulgaris | 300 g pieza | 1 min plancha o 15 min guiso | Sal al servir | Plancha, fritura o guiso |
| SepiaSepia officinalis | 300–500 g | 20–30 min guiso | 50 g/L o al gusto | Guiso o plancha |
| ChipirónLoligo vulgaris (juvenil) | 10–20 g | 30 seg plancha | Sal al servir | Plancha muy caliente |
| Gasterópodos y otros | ||||
| Bígaro / burgadoLittorina littorea | porción 250 g | 5–7 min | 60 | Agua hirviendo con laurel |
| CañaillaBolinus brandaris | porción 250 g | 8–12 min | 60 | Agua hirviendo con laurel |
El flujo tradicional gallego usado en lonjas y cocederos. Vale para cualquier crustáceo. Los tiempos exactos vienen de la tabla de arriba.

Olla grande, agua abundante — mínimo 3 veces el peso del marisco. Añade sal marina gruesa: 60–70 g por litro. Una hoja de laurel opcional. Debe saber literalmente a mar.

Si el marisco está vivo (bogavante, centollo, buey), agua fría con sal para que se duerma sin soltar patas. Si está muerto o congelado, siempre agua hirviendo para sellar la carne.

Al echar el marisco el agua se enfría. Espera a que rompa a hervir de nuevo — ahí arranca el cronómetro. Consulta la tabla por especie y peso. Ni un segundo más.

Al sacar el marisco, sumérgelo 30 segundos en un bol con agua muy fría, hielo y sal. Corta la cocción de golpe y fija la carne al caparazón. No se hace con moluscos ni cefalópodos.

Escurre. Sirve templado o frío. El bogavante y la langosta ganan si reposan 10 minutos antes de partir. Los percebes se comen inmediatamente, tapados con un trapo caliente para conservar el aroma.
El bogavante crudo es azul-gris. Al alcanzar los 60 °C, las proteínas del caparazón (crustacianina) se desnaturalizan y liberan la astaxantina, un carotenoide que estaba atrapado y ahora refleja luz roja.
Ese cambio de color es la señal visual más fiable de que la cocción está avanzando bien. Si el rojo es intenso y uniforme: en el punto. Si sigue oscuro por dentro: crudo. Si vira a marrón: pasado.
De la sal marina al plato: doce escenas reales de un cocedero gallego en pleno servicio. Pulsa cualquier imagen para ampliarla.
Tradicional
Primer hervor
Salado
Vapor
Panel digital
Cronometrar
Punto de centollo
Fin de ciclo
Choque térmico
Doble servicio
Reposo
ServicioAntes de la lista, mira lo que pasa cuando algo sale mal. Este vídeo condensa los siete fallos habituales que cualquier aficionado comete al menos una vez.
El marisco necesita moverse. Con poca agua la temperatura cae drásticamente y la cocción se alarga. Mínimo 3 litros por kilo.
El error nº 1. Al hacerlo, el agua está muy por debajo de 100 °C y necesita 2-3 minutos extra para recuperar temperatura.
Menos de 50 g/L da un marisco soso. La sal cierra los poros del exoesqueleto y evita que la carne absorba agua.
Sin choque térmico, el marisco sigue cocinándose por calor residual. Resultado: carne pasada, seca, difícil de separar del caparazón.
El pulpo lleva sal natural. Añadir sal al agua endurece la carne. Sal fina y gruesa se ponen SIEMPRE por encima al servir.
Almejas y mejillones abiertos antes de la cocción están muertos. Descarta cualquier bivalvo que no cierre al golpearlo.
Un bogavante de 500 g y otro de 1 kg no comparten tiempo. +30 s por cada 100 g extra en crustáceos grandes.
Nunca cuezas dos tandas en la misma agua. La primera libera partículas y sal precipita. La segunda tanda sale desabrida.
60–70 gramos de sal marina gruesa por cada litro de agua. Debe saber literalmente a agua de mar. Sin sal suficiente el marisco queda soso; con exceso se sala la carne. Excepción: el pulpo se cuece sin sal.
Vivo → agua fría con sal (para que se duerma sin soltar patas). Muerto o congelado → agua hirviendo (para sellar la carne). Regla universal en todo crustáceo y bivalvo.
30–35 minutos desde que rompe el segundo hervor. Para 500 g: 22–25 min. Para 700 g: 25–30 min. Añade unos 3 minutos por cada 250 g extra.
Porque la sal endurece la carne del pulpo. La técnica gallega es "asustar" el pulpo tres veces (sumergirlo y sacarlo del agua hirviendo) y luego dejarlo cocer 25–30 minutos. La sal se pone gruesa por encima al emplatar, junto con pimentón y aceite.
Crustáceos: caparazón rojo intenso y carne que se separa del exoesqueleto sin resistencia. Bivalvos: cuando abren la concha. Cefalópodos: pinchar con brocheta y que entre sin resistencia. Sobrecocer siempre da carne dura y seca.
La astaxantina, un pigmento carotenoide atrapado en proteínas del caparazón, se libera con el calor y vira de azul-gris a rojo intenso. Solo ocurre por encima de 60 °C. Es la señal visual más fiable del avance de la cocción.
Sí, siempre en la nevera durante 12–24 h. Cocer congelado alarga tiempos, produce cocción irregular y libera agua que diluye la sal del caldo. Nunca descongelar a temperatura ambiente o en agua caliente.
Sí para bivalvos (mejillones, almejas, berberechos): el vapor los abre en 4–5 minutos conservando mejor el sabor. No es recomendable para crustáceos grandes: la cocción sería irregular y el interior quedaría crudo.
Sal marina gruesa es lo tradicional y lo mejor: aporta minerales y no lleva antiaglomerantes. La sal fina de mesa funciona pero disuelve más rápido. Nunca sal yodada para cocer marisco: aporta un amargor sutil.
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